sábado, 25 de septiembre de 2010

GI - Uchi-mata: muslo interno

 Se encuentra como tercera técnica de Ashi-waza en Nage- no-kata. Hoy por hoy, es quizás una de las técnicas que más se aplica en las competiciones gracias a su enorme efectividad en combate.

  Su carácter y razón es el de las técnicas de pierna. Sin embargo, su forma de aplicación es muy variable, ya que se puede modificar aplicándola como técnica de cadera (koshi-waza).

  En todas sus formas, lo más importante es barrer hacia arriba, con ímpetu, con la parte posterior del muslo, el muslo interior del oponente. Cuando se barre sólo la pierna se le suele llamar Ashi-Uchimata, y cuando se mete la cadera barriendo, como Koshi-waza, se suele llamar Koshi-Uchimata

  La primera es una forma fácil de aplicar por una persona alta a una baja. La segunda puede aplicarla cualquier persona, aunque sea más baja que su oponente.

PUNTOS A CONSIDERAR

· Tori debe inclinar hacia adelante la postura de Uke.

· Se barre con la parte posterior del muslo, pero nunca debe faltar la ayuda de la acción de muelle de la pierna de sustentación.
 
· Se debe contactar bien el costado de Uke y la parte delantera de su cuerpo.

· Se debe barrer con la pierna hacia arriba, y a la vez tirar con el Hikite (agarre de manga) hacia abajo; es decir, que pierna y mano trabajan simultáneamente pero en direcciones contrarias. 




martes, 14 de septiembre de 2010

SHIN - El gran campeón

  Después de ganar varios torneos de artes marciales, un joven y jactancioso campeón retó a un humilde maestro que era reconocido por su destreza como luchador. 

  El joven demostró una notable técnica y fortaleza física al derrotar facilmente a los mejores alumnos del maestro en los primeros combates, y luego desafió al maestro con arrogancia a pesar de ser éste un hombre ya maduro.

- "En guardia", le dijo al maestro, "¡a ver si puedes vencerme!".

 Inmutable, el maestro no se puso en guardia, pero invitó al joven campeón a que lo siguiera hacia la montaña. Curioso sobre las intenciones del "viejo", el campeón lo siguió hacia lo alto de la montaña hasta que llegaron a un profundo abismo atravesado por un frágil y tembloroso tronco. Parado con calma en el medio del inestable y ciertamente peligroso puente, el maestro se puso tranquilamente en guardia mostrando una gran serenidad.

- "Estoy preparado", dijo mientras esperaba tranquilamente sobre el puente.

  Contemplando con terror el abismo aparentemente sin fondo, el joven no pudo obligarse a subir al tronco, y mucho menos a ponerse en guardia.

- "Tienes mucha habilidad con el cuerpo (Tai) y con la técnica (Gi)", dijo el maestro, "pero tienes poca habilidad con la mente (Shin), que hace que no puedas dominarte a ti mismo".

 

jueves, 2 de septiembre de 2010

GI - Ude-hishigi-ude-gatame: control del brazo

  Esta técnica se puede aplicar en pie, en el suelo y también es efectiva en situación de defensa personal. Su razón consiste en luxar la articulación del codo del adversario en el sentido contrario al de su movimiento natural. 

  Para ejecutar la luxación en su forma básica se coloca un extremo del antebrazo del oponente contra el hombro, sujetando bien la muñeca entre el hombro y el cuello, presionando con las manos sobre el codo, y girando el cuerpo un poco hacia el lado correspondiente.


 PUNTOS IMPORTANTES

 · Hay que controlar fuertemente el antebrazo de Uke haciendo presión con el cuello y el hombro.

· La presión debe ejercerse sobre el codo de Uke ayudándose de la rotación del cuerpo.

· Para que la eficacia sea mayor se debe crear un hueco entre el cuerpo de Tori y el brazo que se intenta luxar.

· Es vital controlar los movimientos del oponente utilizando las piernas cuando éste se encuentra en el suelo.




martes, 31 de agosto de 2010

TAI - Entrenamiento: uchikomi

  Con la palabra Uchikomi en Judo se hace referencia a las entradas o repeticiones que consisten en la repetición de las técnicas de Judo para conseguir interiorizarlas, como si se tratara de un movimiento natural y reflejo de nuestro cuerpo. Por eso es necesario repetirlas miles de veces, prestando atención a los detalles y a las correcciones del profesor.

  Se trata de uno de los métodos de entrenamiento más importantes en Judo. Es una tarea vital para adquirir la habilidad y técnica en los movimientos; en consecuencia, hay que hacer las entradas con gran rapidez cuidando la precisión, con lo que avanzaremos hacia la perfección.

  La repetición constante de las técnicas es muy importante en cualquier disciplina, si queremos que ésta sea usada espontáneamente; sin embargo existe el peligro de perfeccionar el error si no se hace correctamente. Por eso es de vital importancia que el profesor y el estudiante sigan el proceso muy estrechamente y con gran atención.  

PUNTOS IMPORTANTES

· Profundizar en sentir la alternancia de las fases de máxima tensión y máxima relajación, en cada entrada. 

· Coordinar la respiración con las entradas. Hay que inhalar en la fase preparatoria y exhalar durante la ejecución de la entrada, así nos fatigaremos menos y podremos entrenar durante más tiempo.

· Ejecutar las entradas amplias y a la mayor velocidad, siempre cuidando de no perder precisión.

· Establecer un estrecho contacto pecho contra pecho, mediante un "latigazo" o golpe seco. 

· Uke tiene que estar erguido, con el abdomen (Hara) contraído y mantenerse derecho sin hacer fuerza en ninguna dirección.

· Uke debe mantener los brazos relajados y no debe doblarse por las caderas en ningún momento.

· Uke debe ayudar a Tori a establecer un correcto contacto corporal, reajustando su postura tras cada repetición.



sábado, 28 de agosto de 2010

SHIN - Código moral del Judo: la amistad

“Hace muchos, muchos años, en un poblado de Japón situado en un profundo valle entre montañas, vivía un sabio maestro de artes marciales junto a dos alumnos. Una mañana, cuando el sol, como una enorme bola roja, se asomaba a dar a todos los buenos días por el horizonte, uno de sus dos alumnos, se presentó ante el maestro con un enorme ataque de ira.

-¿Qué te ocurre? Descarga en mí lo que perturba tu espíritu- le dijo pausadamente el maestro. -Verás, Sensei. Mi compañero de entrenamiento, mi mejor amigo, con quien comparto los secretos más íntimos, me ha ofendido gravemente y no me queda otro remedio que darle muerte en combate para que mi alma encuentre sosiego.

-Comprendo tu ira, pero antes de acabar con su vida, ve y practica tus ejercicios una y otra vez debajo del anciano árbol de la vida. El joven alumno hizo caso a su maestro: fue al árbol, se situó debajo, y tardó más de una hora en realizar todos los ejercicios físicos. Cuando terminó su ira se había transformado en enfado, y le parecía excesiva la decisión de matar a su amigo; así que se fue a visitar al maestro de nuevo.

-Sensei- le dijo-, he estado reflexionando y, aunque la ofensa ha sido grave, pienso que nadie merece la muerte. En lugar de matarlo, creo que un buen escarmiento será suficiente. Ahora mismo me iré a buscarlo para darle una paliza y que así no se le ocurra jamás volver a ofenderme.

-Comprendo tu enfado, pero antes de levantar tu mano contra él, ve a practicar tus katas debajo del anciano árbol de la vida. El alumno, haciendo caso al maestro, se situó a la sombra del árbol y se puso a repetir los katas una y otra vez. Cuando acabó de ejercitarse y su cuerpo estaba empapado de sudor, su ira se había transformado en indulgencia, y se sentía incapaz de hacerle daño a su amigo, por muy grave que fuese su ofensa.

-Sabio maestro le dijo a su Sensei-, he tenido tiempo para reflexionar y he llegado a la conclusión de que la amistad es algo muy hermoso como para destruirlo por una nimiedad. Estoy convencido de que lo mejor es que vaya a buscar a mi amigo, le dé un abrazo y los dos olvidemos nuestras disputas.

-También yo sabía desde el principio que esta era la solución más sabia, pero tenía que dejar que fueras tú mismo el que la encontraras. Ahora que por fin la has hallado, id tu amigo y tú bajo el árbol de la vida a practicar. Así lo hicieron. Los dos amigos practicaron juntos a la sombra del anciano árbol y dicen que su amistad se vio tan reforzada que no hubo nada ni nadie que pudiera jamás destruirla.”
 

miércoles, 25 de agosto de 2010

GI - Harai-goshi: Barrido de la cadera

  El Tokui-waza (técnica especial) del maestro Kano era Hidari Uki-goshi. Cuando hacía Randori con sus principales alumnos conseguía proyectarles con facilidad con esta técnica.

  Los alumnos, estudiando la forma de defenderse y de evitar el Uki-goshi del maestro, encontraron, al fin, una defensa: al entrar con la cadera para realizar Uki-goshi, saltaban hacia adelante y así escapaban.

  Entonces el maestro Kano siguió estudiando, y encontró una forma para conseguir que no escaparan hacia adelante saltando; esta forma consistía en levantar la pierna y barrer la cadera del defensor en el momento del salto. Así nació Harai-goshi.

  Los alumnos siguieron estudiando para intentar defenderse de Uki-goshi y de Harai-goshi, y por fin vieron que al ser atacados con estas técnicas se podían defender echando el cuerpo hacia atrás empujando hacia adelante con las caderas. Pero el maestro Kano, gracias a su gran inteligencia y perseverancia, superó esta defensa bajando aún más la cadera en el momento en que se resiste, con lo que cargaba el abdomen del oponente sobre la parte trasera de la cadera. Así nació Tsuri-komi-goshi.

  Históricamente es interesante constatar cómo, de los entrenamientos del maestro Kano, se fueron derivando estas tres técnicas (Uki-goshi, Harai-goshi y Tsuri-komi-goshi), que en Nage-no-kata ocupan el mismo orden de su aparición y forman el segundo grupo de este Kata.

PUNTOS A CONSIDERAR

· Los cuerpos de ambos deben estar bien contactados, pero Tori no debe meter excesivamente la cadera.

· Es muy importante la acción de muelle de la pierna de apoyo, que ayuda a elevar el cuerpo de Uke y a barrer la pierna de éste.

· En Tsukuri (colocación) el cuerpo de Tori no debe estar inclinado sino vertical; por el contrario, Uke debe llevar la inclinación que se le da al desequilibrio.

· La pierna debe estar completamente extendida al barrer.




miércoles, 18 de agosto de 2010

SHIN - Código moral del Judo: el autocontrol

EL SAMURAI Y EL PESCADOR
Richard Kim
   Durante la ocupación Satsuma de Okinawa, un Samurai que le había prestado dinero a un pescador, hizo un viaje para cobrarlo a la provincia Itoman, donde vivía el pescador.

  No siéndole posible
pagar, el pobre pescador huyó y trató de esconderse del Samurai, que era famoso por su mal genio. El Samurai fue a su hogar y al no encontrarlo ahí, lo buscó por todo el pueblo. A medida que se daba cuenta de que se estaba escondiendo se iba enfureciendo.

  Finalmente,
al atardecer, lo encontró bajo un barranco que lo protegía de la vista. En su enojo, desenvainó su espada y le gritó: ¿"Qué tienes que decirme"?. El pescador replicó, "Antes de que me mate, me gustaría decir algo. Humildemente le pido esa posibilidad." El Samurai dijo, "Ingrato! Te presto dinero cuando lo necesitas y te doy un año para pagarme y me retribuyes de esta manera. Habla antes de que cambie de parecer." "Lo siento", dijo el pescador".

  Lo que quería decir era esto: Acabo
de comenzar el aprendizaje de las artes marciales y la primera cosa que he aprendido es el precepto: “Si alzas tu mano, restringe tu temperamento; si tu temperamento se alza, restringe tu mano."

  El Samurai quedó anonadado al escuchar esto de los labios de un simple pescador. Envainó su espada y dijo: "Bueno, tienes razón. Pero acuérdate de esto, volveré en un año a partir de hoy, y será mejor que tengas el dinero." Y se fue. Había anochecido cuando el Samurai llegó a su casa y, como era costumbre, estaba a punto de anunciar su regreso, cuando se vio sorprendido por un haz de luz que provenía de su habitación, a través de la puerta entreabierta.

   Agudizó su vista y pudo ver a su esposa tendida durmiendo y el contorno impreciso de alguien que dormía a su lado. Muy sorprendido y explotando de ira se dio cuenta de que era un Samurai. Sacó su espada y sigilo- samente se acercó a la puerta de la habitación. Levantó su espada preparándose para atacar a través de la puerta, cuando se acordó de las palabras del pescador: "Si tu mano se alza, restringe tu temperamento; si tu temperamento se alza restringe tu mano."

   Volvió a la entrada y dijo en voz alta. "He vuelto". Su esposa se levantó, abriendo la puerta salió junto con la madre del Samurai para saludarlo. La madre vestida con ropas de él se había puesto ropas de Samurai para ahuyentar intrusos durante su ausencia.

   El año pasó rápidamente y el día del cobro llegó. El Samurai hizo nuevamente el largo viaje. El pescador lo estaba esperando. Apenas vio al Samurai, este salió corriendo y le dijo: "He tenido un buen año. Aquí está lo que le debo y además los intereses. No sé cómo darle las gracias".

   El Samurai puso su mano sobre el hombro del pescador y dijo:
"Quédate con tu dinero. No me debes nada, soy yo el endeudado."