jueves, 28 de enero de 2021

SHIN - La "pesada" carga

 Un maestro de Judo paseaba por un pueblo vecino con su nuevo alumno. El joven, que cargaba con la bolsa que contenía los Judogis de ambos, se quejó a su Maestro: «¡Uff! Maestro, la bolsa pesa demasiado».

 En ese momento, pasó una mujer joven con una jarra de agua en la cabeza. El Maestro corrió y la besó. La joven estaba tan sorprendida que la jarra se cayó y se estrelló contra el suelo. En cuestión de segundos su familia, que había visto lo que había sucedido, comenzó a perseguir a la pareja. 

 El maestro y el alumno no tuvieron tiempo de pensar, sino que corrieron lo más rápido que pudieron para escapar. Finalmente, cuando estaban fuera del pueblo y a salvo, el maestro se volvió hacia su alumno y le dijo: «¿Pesa mucho la bolsa?». Entonces el alumno respondió: «¡Qué bolsa, me olvidé que la llevaba!».

martes, 12 de enero de 2021

GI - Judo olvidado: Ebi-garami

 Posición: Tori y Uke se hallan de pie durante toda la ejecución de esta estrangulación, agarrados en la guardia normal de Judo.

 Oportunidad: Uke avanza hacia la derecha de Tori, con la cabeza ligeramente inclinada, lo que ocurre cuando ataca a Tori lateralmente atrás y a la derecha. 

 Tori entonces se aparta a la izquierda, como para esquivar, y presiona la palma de su mano izquierda contra la nuca de Uke, para acentuar su desequilibrio hacia delante y obligarle a inclinar más la cabeza. En ese momento Tori voltea su brazo derecho, por arriba, rodeando el cuello de Uke, de forma que su nuca esté presionada bajo su axila derecha y la tráquea esté constreñida por el borde radial del antebrazo de Tori.

 Las manos de Tori están juntas en la presa fundamental, delante del hombro derecho de Uke. Tori asegura la presa, presionando muy fuertemente el cuello de Uke en el hueco de su codo derecho, y luego completa la estrangulación inclinándose hacia atrás. Uke se asfixia bajo el efecto de su propio peso.

Observación: Esta estrangulación es respiratoria.

sábado, 26 de diciembre de 2020

TAI - La lucha

 Uno de los ejercicios tradicionales de Judo para desarrollar la fuerza y la resistencia, y que puede y debe ser practicado a todos los niveles, es el conocido con el nombre de "la lucha". 

 Se sitúan los dos oponentes de pie, uno frente al otro, con los brazos tendidos lateralmente y empuñándose las palmas de las manos unas contra otras, con los dedos entrelazados. Ambos se dejan caer hacia delante hasta juntar pecho contra pecho, manteniendo los pies todo lo atrás que sea posible, de manera que el cuerpo se encuentre inclinado, al tiempo que los pies están al máximo separados.

 En esta posición, los dos oponentes empiezan a luchar, apoyado el pecho sobre el pecho del otro, con todas sus fuerzas para hacerle retroceder. La victoria en este ejercicio es del que logra empujar hasta la pared, gradualmente, a su adversario. Este ejercicio puede practicarse también al aire libre, marcando una línea o meta detrás de cada contendiente.

 Al desarrollar este ejercicio, son los contendientes quienes han de evaluar la dosis de energía que les puede aprovechar. No hay que olvidar nunca que no hay que forzar demasiado el corazón con violentas palpitaciones. Al empezar, no deben ejercitarse más de tres o cuatro luchas por sesión, y cada una de ellas no durar más de dos minutos. 

 Con el tiempo y la práctica, llegará un momento en que dos oponentes bien desarrollados y convenientemente aparejados, podrán luchar durante 20 minutos sin alcanzar ni el uno ni el otro la más pequeña ventaja. En los comienzos, hay que preocuparse más de entrenar los músculos que de ganar al contrario.

 Si uno de los dos contendientes es superior al otro por su fuerza, éste opondrá la resistencia justa para prolongar la lucha, permitiendo al otro ganar de vez en cuando. No hay en la práctica del Judo ejercicio mejor que éste para endurecer gradualmente todos los músculos del cuerpo. además si se practica con moderación, son el corazón y los pulmones los que obtienen el mayor provecho.

martes, 10 de marzo de 2020

SHIN - El Judo y el Do


 Fue el maestro Kano quien al graduarse en la Universidad de Tokio en 1882 fundó el Judo Kodokan, centro de investigaciones sobre el Tao o Do (camino).

 Había nacido el 28 de octubre de 1860 (murió en 1938) en Mikage, cerca de Kobe; la suya era una familia muy tradicionalista, pero de pocos recursos y él era el tercer hijo. Desde su infancia, Kano era pequeño y débil, por eso buscaba el arte de no ser vencido por los más fuertes que él.

 El Japón en el cual nació Kano estaba totalmente trastornado, nunca se había visto tal desorden en su historia; era, de cierta manera, parecido a la situación de Francia en el siglo XVIII. Ocho meses después de nacer Kano asesinaban a Kamon-li, jefe del gobierno de Tokugawa, que acababa de abrir las puertas del Japón, cerradas hacia 300 años, y que había ajusticiado a todos los jóvenes líderes realistas e idealistas, opuestos a su gobierno.

 Kano tenía 7 años cuando se produjo la gran reforma Meiji presionada por fuerzas extranjeras: Inglaterra, Francia, Rusia, Estados Unidos, etc., que entraron en competencia entre ellas por la colonización del mundo pacífico. En 1871 -Kano tenía 10 años- todos los Daimyos y sus territorios fueron suprimidos. Los Samuráis se encontraron sin jefes. Todos ellos, incluso los maestros de las escuelas de Jujutsu, tuvieron que buscar nuevos oficios. Muchos se suicidaron y en Tokio más de un centenar de escuelas de Jujutsu cerraron sus puertas.

 Kano vio esa catástrofe de una civilización que había sido tan apacible y delicada. Quiso salvar al Jujutsu a través del cual deseaba fortalecerse. Buscó por todos lados maestros de Jujutsu que estaban desapareciendo y estudió todas las escuelas de Jujutsu que encontró. Finalmente, fundó la primera escuela unificadora de Jujutsu, el Judo, con un solo estudiante: Tomita, un joven de 17 años, que más tarde alcanzó el 10 grado.

 Al principio no pudo encontrar aspirantes que pudieran pagarle y tuvo que solventar todos los gastos del Dojo con su sueldo como profesor de la Universidad de Tokio y en las escuelas de los nobles, mientras Tomita se encargó durante años de lavar las ropas de los Judoka. Pero como aún no bastaba, Kano ganó más dinero traduciendo libros y documentos para el ministerio de educación. No es fácil establecer una nueva escuela. Afortunadamente, en 1895 Japón venció a la China; en ese momento, Lafcadio Earn publicaba en Boston un libro en el cual, por primera vez, hablaba del Judo en Occidente. 

 Poco después se conoció el Judo por todo el mundo. En 1901, varios importantes visitantes ingleses y unas 60 personas de la marina inglesa vinieron al Kodokan. En 1902, Kano envió a los Estados Unidos a uno de sus jóvenes discípulos, Yamashita, que recibió mucha ayuda por parte del presidente T. Roosevelt. luego ocurrió la guerra Ruso-Japonesa y todos los que conocían el Judo jugaron un papel muy importante. La victoria Japonesa, gracias a la ayuda financiera de Jacob Schiff, aumentó al doble la reputación del Judo. La vía del maestro del Kodokan fue siempre recta, desde el principio hasta su muerte en el Océano Pacífico, el 4 de mayo de 1938, retornando del Cairo donde había dado una serie de conferencias para las Olimpíadas. Tenía 78 años. Es raro que un pionero como él viva una vida tan larga y feliz.

 La divisa de su escuela es: el mejor empleo de la energía física y espiritual. Según Kano, estos son los 5 puntos que conforman al hombre ideal:

1. Un hombre en buena salud

2. Un hombre justo

3. Un hombre útil a la sociedad

4. Un hombre de voluntad y coraje

5. Un hombre trabajador y estudioso

 Un punto muy importante sobre el cual insistió era la cultura espiritual. Kano consideraba al Judo como el medio de establecer esa cultura espiritual. Esa es la gran diferencia entre el Judo y los demás deportes gimnásticos y físicos.

 Todas las ciencias y escuelas modernas occidentales tienen la misma tendencia a ramificarse cada vez más a medida que avanzan. Desembocan así en su propia auto-desintegración, y así mismo en una descomposición de la humanidad. La situación actual del mundo entero es el resultado inevitable de esa tendencia, mientras que, por el contrario, todas las escuelas orientales giran alrededor del mismo principio unificador: Tao o Do, el principio unificador de la filosofía, de las ciencias y de las grandes religiones, la estrategia de la paz, el Orden-Constitución del Universo. Por eso la historia de Oriente fue tan pacífica, en oposición a la de Occidente. Desde 1600 hasta la introducción de la civilización Occidental, no hubo una sola guerra. Desde el comienzo del siglo XII el Japón gozó de una paz total. En las épocas Nara (710-793) y Heian (794-1156), la civilización Japonesa fue floreciente, se cultivó la poesía, la literatura, las bellas Artes y se instituyó la ceremonia del Té.

 Después de la apertura a la civilización Occidental, el Japón degeneró. Pensaron que un país que tenía la sabiduría de usar nada más que el arco, la esgrima y el Judo, se volvería más poderoso gracias a las armas de fuego e instrumentos occidentales. La educación moderna echó a perder el viejo Japón que nunca había admitido ser dominado por la fuerza o la mayoría. El Japón era una gran familia de pueblos dóciles a cuya cabeza se encontraba la familia real custodiada por los fieles samuráis.

 Después de dos guerras victoriosas, Sino-Japonesa y Ruso-Japonesa, subió al poder la fuerza: los generales, los almirantes, los militares. Esa fue la causa fundamental de la derrota total del Japón en 1945. Al final, la fuerza se descompone y sucumbe siempre. Una sociedad construida sobre la fuerza es efímera.

 El principio del Judo surge de la estrategia China: vencer la fuerza por la flexibilidad, la agilidad. Eso recuerda las cuatro combinaciones de dos elementos Yang: solidez y poderío, y dos elementos Yin: debilidad y flexibilidad, expuesto en los cuatro aforismos de la célebre filosofía estratégica China:

– Lo que es flexible y sólido se desarrolla cada vez más

– Lo que es débil y poderoso se vuelve más y más célebre

– Lo que es flexible y débil perderá lo que tiene

– Lo que es sólido y poderoso sucumbe inevitablemente, tarde o temprano

 Lao-Tsé, el exponente más conocido de esta filosofía estratégica, la más célebre de China, consagra su primer capítulo al establecimiento de la paz reposando sobre el Tao (o Do): es el método filosófico práctico que enseña al pueblo el arte de sobrellevar todo temor y todas las dificultades de la vida, garantizándole la libertad total.


George Ohsawa​ (1893 - 1966)

jueves, 2 de enero de 2020

GI - Shinken shobu no kata y Kime no kata

 Unos años después de la fundación del Kodokan, se creó la Shinken shobu no kata, que consistía en un primer borrador de 10 técnicas y más tarde 13 (en el año 20 de la era Meiji) inmedatamente después de la creación de la Randori no kata.

 En el año 39 de la era Meiji (1906), cuando el Dai Nihon Butokukai quería establecer la Shinken shobu no kata, Jigoro Kano presentó el proyecto inicial que constaba de 13 técnicas; el Butokukai agregó 7 más según lo deseado, se discutieron y finalmente se aprobó la Kata, de esta forma nació la Kime no kata.

Shinken shobu no kata

 Todos saben que el origen de judo se encuentra en el koryu jujutsu. El objetivo de las escuelas de jujutsu era Shinken shobu waza (técnicas de combate real). Kano shihan se dio cuenta de que no era posible desarrollar su idea de randori con muchas de esas técnicas, por lo que eliminó las acciones peligrosas, que también pertenecían al Kodokan judo, y decidió que las técnicas shinken shobu tenían que ser aprendidas junto con las técnicas para el Randori, pero por separado.

 Luego estableció el Shinken shobu no kata que contenía principios distintos a los de Randori no kata. Kano mismo señaló los errores que tenían las katas de las diversas escuelas de jujutsu y al desarrollar el nuevo Shinken shōbu no kata, dijo así:

"la Kime no kata se ha llamado Shobu no kata, con el significado de Shinken shobu no kata, y es el objetivo de las katas de las diversas escuelas de jujutsu del pasado. Ciertamente no se puede generalizar, pero al observar las katas que se hicieron entonces, pensé que el espíritu Seishi de los primeros Maestros que las habían establecido inicialmente había sido olvidado. Al observar la kata de las diversas escuelas, vi que incluían muchas técnicas ineficaces para aquellos que habían practicado tanto Randori. Creo que los valores Igi de los Maestros que los codificaron no se transmitieron. Por esta razón, al mirar las katas de muchas escuelas no estaba satisfecho, así que tomando la esencia Iki de la kata de las diversas escuelas y agregando mis mejoras de Kofu, creé lo que una vez se llamó Shobu no kata y hoy Kime no kata". ("Judo Hyakunen" "100 años de Judo" de Oimatsu Shiinichi).

Kano también habló de la necesidad de aprender Kime no kata:

"Entre las técnicas de Kime no kata hay muchas inaplicables en Randori, en shinken shobu waza (técnicas de combate real) no solo hay proyecciones de nage y controles de katame, sino también golpes, empujes Utsu y Tsuku, patadas Keru Koto, a veces con armas de filo Kiru o armas de fuego Happo suru. En Kime no kata no se enseñan todas estas cosas: se hizo para comprender la esencia de todo lo que se ha aprendido y, por lo tanto, también se debe conocer esta kata para comprender la totalidad del judo Kodokan". ("Yuko no katsudo "formas de la decisión", 10 de noviembre de Taisho, 1921).

De Shinken shobu no kata a Kime no kata

 En el año 20 de la era Meiji, cuando se instituyó esta kata, se llamó Shinken shobu no kata, Shobu no kata o Shobu ho no kata, luego se cambió a Kime no kata; no se sabe cuándo, pero parece que el maestro Kano lo decidió cuando estableció la kata en el Butokukai en el año 39 de la era Meiji (1906), momento en el que propuso el nombre Kime no kata.

 Sin embargo, en el "Keogijuku judobushi (Historia del grupo Judo de la Universidad Keogijuku)" está escrito en el archivo de las reuniones que tuvieron lugar desde el año 29 de la era Meiji (1896), que durante las demostraciones de la kime no kata, hasta El año 43 de la era Meiji (1910) se llamaba Shobu no kata y solo después del año 44 de la era Meiji (1911) se llamó Kime no kata.

Las 10 técnicas iniciales se aumentaron a 13

 Shihan dijo: "La Kime no kata de hoy se estableció un poco más tarde que Nage no kata y Katame no kata". Las razones de las propuestas para el aumento en el número de técnicas son desconocidas en el período entre "las 10 técnicas iniciales" y "las 13 técnicas".

 En la "Cronología de Judo"de Judo Nenkan está escrito que Kime no kata fue codificada en el año 20 de la era Meiji (1887). Randori no kata fue creado en los años 16 y 17 de la era Meiji (1884-1885) y, por lo tanto, 2 o 3 años antes.

Establecimiento de Kime no kata en Dai Nihon Butokukai

 Después de la formalización de la Kodokan Kime no kata con 13 técnicas, en el año 39 de la era Meiji (1906), el Dai Nihon Butokukai quería establecerlo como lo hizo años antes con la Nage no kata y la Katame no kata.

 Shihan presentó el proyecto con las 13 técnicas, pero al final después de algunos cambios y discusiones fue aprobado con la adición de otras 7 técnicas.

 El Shihan, con respecto a todos los detalles de la institucionalización de la Kime no kata al Butokukai, dijo:

"Tenían intención de hacer una Kata, pero no para esas personas expertas que practicaban Kata sin problemas en sus escuelas, sino una Kata que pudiera ser practicada por todo el país y me pidieron que la creara. Luego hubo dos Judoka a los que les di el título de Hanshi, se llamaban Totsuka Hidemi (Yoshin ryu) y Hoshino Kumon (Shiten ryu); Hablé con ellos, los nombré miembros del comité, diciéndoles que haría el proyecto inicial y que luego, en base a eso, tendríamos una discusión y decidiríamos cómo desarrollar una kata que pudiera ser realizada por todo el país; ellos aceptaron. Así que hice el proyecto inicial, creé la base del Shobu no kata del Kodokan y luego agregué algunas técnicas nuevamente; los miembros principales eran Totsuka y Hoshino y yo, junto con otros expertos Judoka de otras escuelas y completamos Idori con 8 técnicas y Tachiai con 12 tal como son hoy. Después de varias discusiones cuando estuve convencido de que estaba bien; decidí que era una kata para el Butokukai y al mismo tiempo para el Kōdōkan. Estos son los orígenes de la kodokan kime no kata". (“Judoka toshite no Kano Jigoro”, de Ochiai Torahe

Fuente: Kata del Kōdōkan 2, "Judo" vol 79 N ° 11 de noviembre de 2008. Toshirō Daigo 10º Dan del Kōdōkan.






jueves, 5 de diciembre de 2019

TAI - El entrenamiento cardiovascular

 La carrera es una parte muy importante para la cultura de las piernas y para el cuerpo en general. Por tanto, no debe descuidarse, procurando que todos aquellos que deseen practicar el Judo con la debida perfección, efectúen asiduamente carreras de varios kilómetros, preferentemente al comenzar el día para aprovechar la pureza del aire matutino. Será muy provechoso mantener la marcha a un tren enérgico durante 30 o 40 minutos acompasando la respiración profunda a los pasos de la carrera, procurando alargar un poco más la fase de exhalación; por ejemplo: inhalar durante el tiempo de dos zancadas y exhalar durante las tres zancadas siguientes. También es conveniente hacer breves paradas para realizar respiraciones profundas, tras las cuales, deberá continuarse  la marcha al mismo ritmo. Este ejercicio de carrera y respiración profunda es sumamente beneficioso para el corazón y los pulmones. 

 Si en los primeros días aparecen signos de fatiga y palpitaciones, se detendrá la marcha y se procederá a realizar respiraciones profundas con las manos en la cintura o tendidos en el suelo. A los pocos días de guardar estas reglas habrán desaparecido los síntomas de la fatiga por completo, no teniendo necesidad de detenerse hasta el final de la marcha.

 Con un método adecuado y progresivo, no es muy difícil desarrollar convenientemente el sistema cardiovascular. Si el abdomen se encuentra en las debidas condiciones por un régimen adecuado, y si los pulmones funcionan correctamente gracias a las respiraciones profundas practicadas, ya tenemos un buen punto de partida para el entrenamiento cardiovascular.

 Importante: deberán evitarse, con mucho cuidado, las palpitaciones violentas, empezando los ejercicios poco a poco , pero si continúan las palpitaciones, hay que tenderse en el suelo, boca arriba, con los brazos y las piernas extendidos, formando un ángulo recto con el cuerpo y los brazos, y separando los pies todo cuanto sea posible, pero sin forzar. En esta posición se respira dulcemente, pero con inspiraciones profundas, lo que ayuda a que el corazón vuelva a su estado normal, y habiendo obtenido esto, hay que permanecer en esta postura algunos minutos más.

 Al cabo de poco tiempo, habremos aprendido a entrenar sin alterar el corazón. Con esto se llegará a fortalecer de tal manera este órgano, que serán muy contados los ejercicios que puedan alterarlo.


jueves, 14 de noviembre de 2019

SHIN - El peso del Ego

 Cada dos o tres días el Sensei hacía subir a sus alumnos corriendo todos los cientos de escalones que subían al templo de la cima de la montaña que se encontraba cerca del Dojo. Mientras, él  esperaba sentado en un banco, justo en la entrada del santuario. 

 Cierto día, un alumno que se estaba preparando para el campeonato nacional de Judo del Japón, se esforzó para dejar atrás a sus compañeros y llegar el primero, pero, al verle el Sensei dijo: -¡Subes muy pesado! Baja y haz de nuevo el recorrido más ligero-. Sin poder creer lo que le estaba pidiendo, se dio la vuelta y descendió hasta el valle para comenzar otra vez el ascenso. 

 Muy cansado, jadeando, llegó por segunda vez a donde se encontraba. -¡Mucho mejor!- dijo sonriendo -pero baja de nuevo porque sigues muy pesado-. Atónito, pero sin rechistar, el joven estudiante bajó como pudo y subió otra vez hasta que al cabo de un buen rato, llegó al banco donde se encontraba el maestro y cayó rendido a sus pies -¡Muy bien!- Exclamó. -Esta vez lo has hecho muy bien-. Pero maestro -dijo tirado en el suelo, -si he tardado una eternidad y he subido la mayor parte del camino caminando, ¿cómo he podido hacerlo ahora mejor que antes?-. 

 Pues verás, la primera vez subiste lleno de orgullo y arrogancia y, aunque fuiste el primero, tu Ego pesaba demasiado. La segunda vez, viendo el gran trabajo que tenías que hacer, dosificaste tus fuerzas. Ya no querías llegar el primero, no tenías que ser mejor que nadie, por eso tu Ego no te distrajo demasiado. La última vez ha sido la mejor porque has cambiado tu Ego por esfuerzo y determinación. Esta vez no ha habido orgullo, ni vanidad, ni interferencias, tan solo entrenamiento. Por eso has subido más ligero, por eso ahora lo has hecho perfectamente. El Ego siempre pesa demasiado para tener que soportarlo y cargarlo a cada instante.