jueves, 26 de mayo de 2016

TAI - Taiso (ejercicios del cuerpo)

  El TAISO (preparación del cuerpo) es un deporte original japonés. A menudo se practica en un Dojo, llevando judogi, un kimono ligero o tan sólo ropa deportiva. Es un método moderno, construido a partir de los ejercicios tradicionales de preparación para el Judo. Su práctica ayuda a preparar bien el cuerpo, protegerse y a mejorar el propio potencial físico. Es ideal para las personas que les atrae el Judo, pero dudan de su capacidad para llevar a cabo una disciplina tan exigente físicamente.
 
   Originalmente el TAISO eran aquellas actividades físicas complementarias realizadas por los competidores de Judo como parte de su entrenamiento. Hoy en día esta disciplina interesa a un público más amplio, sin límite de edad, que busca una cultura orientada al ocio y el mantenimiento físico. Todos los ejercicios realizados durante el TAISO representan un suave acercamiento al Judo.
  
  El TAISO tiene como objetivos:
  • Fortalecer el sistema muscular.
  • Mejorar el control de las acciones.
  • Aumentar la flexibilidad.
  • Aprender a relajarse.



     

    sábado, 14 de mayo de 2016

    SHIN - La cueva de la sabiduría

     
      Hace mucho tiempo, en una época incierta, un joven experto en artes marciales se propuso el gran reto de encontrar la cueva de la sabiduría absoluta. Un día, tras meses de búsqueda, por fin encontró la entrada y, al disponerse a penetrar en su interior, vio la imagen de un feroz guerrero al fondo. Asustado, pensó: «Esta cueva está custodiada por ese fiero guerrero. ¡Debo marcharme!».

       Pero el joven guerrero no se rindió tan fácilmente, así que, al cabo de unas horas, decidió volver con la esperanza de no encontrar a nadie. Se aproximó sigilosamente y, justo cuando entró, ¡ahí estaba de nuevo su rival! ¡No se lo podía creer! ¡Qué duro era ese maldito guerrero!

      Y así pasaron los días con el mismo resultado. Por fin, un día comprendió que sería el último si no se enfrentaba a su rival. Tomó finalmente la decisión de penetrar en la cueva pasara lo que pasara. Se acercó con decisión, nada le importaba ya. Cuando llegó al lugar, se deslizó lentamente y, ¡pum!, ¡la misma figura frente a él! Estaba furioso y asustado. Nunca se había enfrentado a alguien así.

       Pero el joven guerrero tenía tantas ganas de lograr la sabiduría absoluta que decidió jugársela. Se armó de coraje, desenvainó su espada y corrió hasta llegar al fondo de la cueva y, sin pensarlo, arremetió contra el guerrero el cual también hizo lo mismo. Entonces fue cuando, como cuentan los viejos maestros, el guerrero atravesó un gran espejo situado al fondo de la cueva y su feroz rival desapareció para siempre.