sábado, 26 de diciembre de 2020

TAI - La lucha

 Uno de los ejercicios tradicionales de Judo para desarrollar la fuerza y la resistencia, y que puede y debe ser practicado a todos los niveles, es el conocido con el nombre de "la lucha". 

 Se sitúan los dos oponentes de pie, uno frente al otro, con los brazos tendidos lateralmente y empuñándose las palmas de las manos unas contra otras, con los dedos entrelazados. Ambos se dejan caer hacia delante hasta juntar pecho contra pecho, manteniendo los pies todo lo atrás que sea posible, de manera que el cuerpo se encuentre inclinado, al tiempo que los pies están al máximo separados.

 En esta posición, los dos oponentes empiezan a luchar, apoyado el pecho sobre el pecho del otro, con todas sus fuerzas para hacerle retroceder. La victoria en este ejercicio es del que logra empujar hasta la pared, gradualmente, a su adversario. Este ejercicio puede practicarse también al aire libre, marcando una línea o meta detrás de cada contendiente.

 Al desarrollar este ejercicio, son los contendientes quienes han de evaluar la dosis de energía que les puede aprovechar. No hay que olvidar nunca que no hay que forzar demasiado el corazón con violentas palpitaciones. Al empezar, no deben ejercitarse más de tres o cuatro luchas por sesión, y cada una de ellas no durar más de dos minutos. 

 Con el tiempo y la práctica, llegará un momento en que dos oponentes bien desarrollados y convenientemente aparejados, podrán luchar durante 20 minutos sin alcanzar ni el uno ni el otro la más pequeña ventaja. En los comienzos, hay que preocuparse más de entrenar los músculos que de ganar al contrario.

 Si uno de los dos contendientes es superior al otro por su fuerza, éste opondrá la resistencia justa para prolongar la lucha, permitiendo al otro ganar de vez en cuando. No hay en la práctica del Judo ejercicio mejor que éste para endurecer gradualmente todos los músculos del cuerpo. además si se practica con moderación, son el corazón y los pulmones los que obtienen el mayor provecho.

martes, 10 de marzo de 2020

SHIN - El Judo y el Do


 Fue el maestro Kano quien al graduarse en la Universidad de Tokio en 1882 fundó el Judo Kodokan, centro de investigaciones sobre el Tao o Do (camino).

 Había nacido el 28 de octubre de 1860 (murió en 1938) en Mikage, cerca de Kobe; la suya era una familia muy tradicionalista, pero de pocos recursos y él era el tercer hijo. Desde su infancia, Kano era pequeño y débil, por eso buscaba el arte de no ser vencido por los más fuertes que él.

 El Japón en el cual nació Kano estaba totalmente trastornado, nunca se había visto tal desorden en su historia; era, de cierta manera, parecido a la situación de Francia en el siglo XVIII. Ocho meses después de nacer Kano asesinaban a Kamon-li, jefe del gobierno de Tokugawa, que acababa de abrir las puertas del Japón, cerradas hacia 300 años, y que había ajusticiado a todos los jóvenes líderes realistas e idealistas, opuestos a su gobierno.

 Kano tenía 7 años cuando se produjo la gran reforma Meiji presionada por fuerzas extranjeras: Inglaterra, Francia, Rusia, Estados Unidos, etc., que entraron en competencia entre ellas por la colonización del mundo pacífico. En 1871 -Kano tenía 10 años- todos los Daimyos y sus territorios fueron suprimidos. Los Samuráis se encontraron sin jefes. Todos ellos, incluso los maestros de las escuelas de Jujutsu, tuvieron que buscar nuevos oficios. Muchos se suicidaron y en Tokio más de un centenar de escuelas de Jujutsu cerraron sus puertas.

 Kano vio esa catástrofe de una civilización que había sido tan apacible y delicada. Quiso salvar al Jujutsu a través del cual deseaba fortalecerse. Buscó por todos lados maestros de Jujutsu que estaban desapareciendo y estudió todas las escuelas de Jujutsu que encontró. Finalmente, fundó la primera escuela unificadora de Jujutsu, el Judo, con un solo estudiante: Tomita, un joven de 17 años, que más tarde alcanzó el 10 grado.

 Al principio no pudo encontrar aspirantes que pudieran pagarle y tuvo que solventar todos los gastos del Dojo con su sueldo como profesor de la Universidad de Tokio y en las escuelas de los nobles, mientras Tomita se encargó durante años de lavar las ropas de los Judoka. Pero como aún no bastaba, Kano ganó más dinero traduciendo libros y documentos para el ministerio de educación. No es fácil establecer una nueva escuela. Afortunadamente, en 1895 Japón venció a la China; en ese momento, Lafcadio Earn publicaba en Boston un libro en el cual, por primera vez, hablaba del Judo en Occidente. 

 Poco después se conoció el Judo por todo el mundo. En 1901, varios importantes visitantes ingleses y unas 60 personas de la marina inglesa vinieron al Kodokan. En 1902, Kano envió a los Estados Unidos a uno de sus jóvenes discípulos, Yamashita, que recibió mucha ayuda por parte del presidente T. Roosevelt. luego ocurrió la guerra Ruso-Japonesa y todos los que conocían el Judo jugaron un papel muy importante. La victoria Japonesa, gracias a la ayuda financiera de Jacob Schiff, aumentó al doble la reputación del Judo. La vía del maestro del Kodokan fue siempre recta, desde el principio hasta su muerte en el Océano Pacífico, el 4 de mayo de 1938, retornando del Cairo donde había dado una serie de conferencias para las Olimpíadas. Tenía 78 años. Es raro que un pionero como él viva una vida tan larga y feliz.

 La divisa de su escuela es: el mejor empleo de la energía física y espiritual. Según Kano, estos son los 5 puntos que conforman al hombre ideal:

1. Un hombre en buena salud

2. Un hombre justo

3. Un hombre útil a la sociedad

4. Un hombre de voluntad y coraje

5. Un hombre trabajador y estudioso

 Un punto muy importante sobre el cual insistió era la cultura espiritual. Kano consideraba al Judo como el medio de establecer esa cultura espiritual. Esa es la gran diferencia entre el Judo y los demás deportes gimnásticos y físicos.

 Todas las ciencias y escuelas modernas occidentales tienen la misma tendencia a ramificarse cada vez más a medida que avanzan. Desembocan así en su propia auto-desintegración, y así mismo en una descomposición de la humanidad. La situación actual del mundo entero es el resultado inevitable de esa tendencia, mientras que, por el contrario, todas las escuelas orientales giran alrededor del mismo principio unificador: Tao o Do, el principio unificador de la filosofía, de las ciencias y de las grandes religiones, la estrategia de la paz, el Orden-Constitución del Universo. Por eso la historia de Oriente fue tan pacífica, en oposición a la de Occidente. Desde 1600 hasta la introducción de la civilización Occidental, no hubo una sola guerra. Desde el comienzo del siglo XII el Japón gozó de una paz total. En las épocas Nara (710-793) y Heian (794-1156), la civilización Japonesa fue floreciente, se cultivó la poesía, la literatura, las bellas Artes y se instituyó la ceremonia del Té.

 Después de la apertura a la civilización Occidental, el Japón degeneró. Pensaron que un país que tenía la sabiduría de usar nada más que el arco, la esgrima y el Judo, se volvería más poderoso gracias a las armas de fuego e instrumentos occidentales. La educación moderna echó a perder el viejo Japón que nunca había admitido ser dominado por la fuerza o la mayoría. El Japón era una gran familia de pueblos dóciles a cuya cabeza se encontraba la familia real custodiada por los fieles samuráis.

 Después de dos guerras victoriosas, Sino-Japonesa y Ruso-Japonesa, subió al poder la fuerza: los generales, los almirantes, los militares. Esa fue la causa fundamental de la derrota total del Japón en 1945. Al final, la fuerza se descompone y sucumbe siempre. Una sociedad construida sobre la fuerza es efímera.

 El principio del Judo surge de la estrategia China: vencer la fuerza por la flexibilidad, la agilidad. Eso recuerda las cuatro combinaciones de dos elementos Yang: solidez y poderío, y dos elementos Yin: debilidad y flexibilidad, expuesto en los cuatro aforismos de la célebre filosofía estratégica China:

– Lo que es flexible y sólido se desarrolla cada vez más

– Lo que es débil y poderoso se vuelve más y más célebre

– Lo que es flexible y débil perderá lo que tiene

– Lo que es sólido y poderoso sucumbe inevitablemente, tarde o temprano

 Lao-Tsé, el exponente más conocido de esta filosofía estratégica, la más célebre de China, consagra su primer capítulo al establecimiento de la paz reposando sobre el Tao (o Do): es el método filosófico práctico que enseña al pueblo el arte de sobrellevar todo temor y todas las dificultades de la vida, garantizándole la libertad total.


George Ohsawa​ (1893 - 1966)

jueves, 2 de enero de 2020

GI - Shinken shobu no kata y Kime no kata

 Unos años después de la fundación del Kodokan, se creó la Shinken shobu no kata, que consistía en un primer borrador de 10 técnicas y más tarde 13 (en el año 20 de la era Meiji) inmedatamente después de la creación de la Randori no kata.

 En el año 39 de la era Meiji (1906), cuando el Dai Nihon Butokukai quería establecer la Shinken shobu no kata, Jigoro Kano presentó el proyecto inicial que constaba de 13 técnicas; el Butokukai agregó 7 más según lo deseado, se discutieron y finalmente se aprobó la Kata, de esta forma nació la Kime no kata.

Shinken shobu no kata

 Todos saben que el origen de judo se encuentra en el koryu jujutsu. El objetivo de las escuelas de jujutsu era Shinken shobu waza (técnicas de combate real). Kano shihan se dio cuenta de que no era posible desarrollar su idea de randori con muchas de esas técnicas, por lo que eliminó las acciones peligrosas, que también pertenecían al Kodokan judo, y decidió que las técnicas shinken shobu tenían que ser aprendidas junto con las técnicas para el Randori, pero por separado.

 Luego estableció el Shinken shobu no kata que contenía principios distintos a los de Randori no kata. Kano mismo señaló los errores que tenían las katas de las diversas escuelas de jujutsu y al desarrollar el nuevo Shinken shōbu no kata, dijo así:

"la Kime no kata se ha llamado Shobu no kata, con el significado de Shinken shobu no kata, y es el objetivo de las katas de las diversas escuelas de jujutsu del pasado. Ciertamente no se puede generalizar, pero al observar las katas que se hicieron entonces, pensé que el espíritu Seishi de los primeros Maestros que las habían establecido inicialmente había sido olvidado. Al observar la kata de las diversas escuelas, vi que incluían muchas técnicas ineficaces para aquellos que habían practicado tanto Randori. Creo que los valores Igi de los Maestros que los codificaron no se transmitieron. Por esta razón, al mirar las katas de muchas escuelas no estaba satisfecho, así que tomando la esencia Iki de la kata de las diversas escuelas y agregando mis mejoras de Kofu, creé lo que una vez se llamó Shobu no kata y hoy Kime no kata". ("Judo Hyakunen" "100 años de Judo" de Oimatsu Shiinichi).

Kano también habló de la necesidad de aprender Kime no kata:

"Entre las técnicas de Kime no kata hay muchas inaplicables en Randori, en shinken shobu waza (técnicas de combate real) no solo hay proyecciones de nage y controles de katame, sino también golpes, empujes Utsu y Tsuku, patadas Keru Koto, a veces con armas de filo Kiru o armas de fuego Happo suru. En Kime no kata no se enseñan todas estas cosas: se hizo para comprender la esencia de todo lo que se ha aprendido y, por lo tanto, también se debe conocer esta kata para comprender la totalidad del judo Kodokan". ("Yuko no katsudo "formas de la decisión", 10 de noviembre de Taisho, 1921).

De Shinken shobu no kata a Kime no kata

 En el año 20 de la era Meiji, cuando se instituyó esta kata, se llamó Shinken shobu no kata, Shobu no kata o Shobu ho no kata, luego se cambió a Kime no kata; no se sabe cuándo, pero parece que el maestro Kano lo decidió cuando estableció la kata en el Butokukai en el año 39 de la era Meiji (1906), momento en el que propuso el nombre Kime no kata.

 Sin embargo, en el "Keogijuku judobushi (Historia del grupo Judo de la Universidad Keogijuku)" está escrito en el archivo de las reuniones que tuvieron lugar desde el año 29 de la era Meiji (1896), que durante las demostraciones de la kime no kata, hasta El año 43 de la era Meiji (1910) se llamaba Shobu no kata y solo después del año 44 de la era Meiji (1911) se llamó Kime no kata.

Las 10 técnicas iniciales se aumentaron a 13

 Shihan dijo: "La Kime no kata de hoy se estableció un poco más tarde que Nage no kata y Katame no kata". Las razones de las propuestas para el aumento en el número de técnicas son desconocidas en el período entre "las 10 técnicas iniciales" y "las 13 técnicas".

 En la "Cronología de Judo"de Judo Nenkan está escrito que Kime no kata fue codificada en el año 20 de la era Meiji (1887). Randori no kata fue creado en los años 16 y 17 de la era Meiji (1884-1885) y, por lo tanto, 2 o 3 años antes.

Establecimiento de Kime no kata en Dai Nihon Butokukai

 Después de la formalización de la Kodokan Kime no kata con 13 técnicas, en el año 39 de la era Meiji (1906), el Dai Nihon Butokukai quería establecerlo como lo hizo años antes con la Nage no kata y la Katame no kata.

 Shihan presentó el proyecto con las 13 técnicas, pero al final después de algunos cambios y discusiones fue aprobado con la adición de otras 7 técnicas.

 El Shihan, con respecto a todos los detalles de la institucionalización de la Kime no kata al Butokukai, dijo:

"Tenían intención de hacer una Kata, pero no para esas personas expertas que practicaban Kata sin problemas en sus escuelas, sino una Kata que pudiera ser practicada por todo el país y me pidieron que la creara. Luego hubo dos Judoka a los que les di el título de Hanshi, se llamaban Totsuka Hidemi (Yoshin ryu) y Hoshino Kumon (Shiten ryu); Hablé con ellos, los nombré miembros del comité, diciéndoles que haría el proyecto inicial y que luego, en base a eso, tendríamos una discusión y decidiríamos cómo desarrollar una kata que pudiera ser realizada por todo el país; ellos aceptaron. Así que hice el proyecto inicial, creé la base del Shobu no kata del Kodokan y luego agregué algunas técnicas nuevamente; los miembros principales eran Totsuka y Hoshino y yo, junto con otros expertos Judoka de otras escuelas y completamos Idori con 8 técnicas y Tachiai con 12 tal como son hoy. Después de varias discusiones cuando estuve convencido de que estaba bien; decidí que era una kata para el Butokukai y al mismo tiempo para el Kōdōkan. Estos son los orígenes de la kodokan kime no kata". (“Judoka toshite no Kano Jigoro”, de Ochiai Torahe

Fuente: Kata del Kōdōkan 2, "Judo" vol 79 N ° 11 de noviembre de 2008. Toshirō Daigo 10º Dan del Kōdōkan.