domingo, 19 de septiembre de 2021

SHIN - El Arte de la Guerra y el Judo 6ª parte

«Por norma general, el primero en ocupar el campo de batalla y esperar al enemigo tiene la posición más fuerte; el que llega más tarde y se precipita al combate está debilitado.»

 Aquel que involuntariamente llega tarde al lugar en el que ha de combatir, lo hace de forma precipitada y bajo estrés. Los buenos competidores de Judo, llegan al pabellón deportivo en el que han de combatir con la suficiente antelación para familiarizarse con el entorno.

«Los expertos en el Arte de la Guerra conducen al enemigo al campo de batalla y no se dejan atraer por él.»

 Un Judoka inteligente impone su voluntad al oponente y no permite que éste le imponga la suya.

«Aquel que logra que el enemigo acuda voluntariamente, lo hace ofreciéndole alguna ventaja. Y el que impide que venga lo hace debilitando sus fuerzas.»

 Manipular y boicotear las futuras acciones del oponente son estrategias muy eficaces para inducirle al ataque o para debilitarle. Todo buen Judoka conoce esta verdad. 

«Cuando el enemigo esté descansado has de saber fatigarlo, cuando está bien alimentado, hacerle pasar hambre, cuando está descansado, forzarlo a moverse.»

 Es decir, saber transformar su fortaleza en debilidad. Ya que todo aquello que es fuerte puede ser debilitado.

«Aparece en los lugares a los que el enemigo tenga que acudir presurosamente a defender; dirígete a donde no te espera.»

 Sorprender al oponente con acciones rápidas e inesperadas limita enormemente su capacidad de reacción. El factor sorpresa es un principio fundamental en las Artes Marciales.

«Asegurarse la victoria consiste en atacar un punto que el enemigo no protege. Asegurarse la defensa consiste en defender un punto que el enemigo no ataca.»

 Otro factor fundamental en las Artes Marciales es localizar los puntos débiles del oponente y ocultar y fortalecer los propios.

«El enemigo no puede defenderse de los expertos en atacar. Tampoco puede atacar a los que son expertos en defenderse.»

 Ataque y defensa, defensa y ataque. Son las dos caras de la misma moneda, el Yin y el Yang del combate. Ambos aspectos deben ser armonizados y desarrollados por igual. El arte consiste en saber utilizar ambos con sabiduría.

«Si deseamos luchar, atacamos donde el enemigo se vea obligado a hacerlo. Si no deseamos luchar, nos desviamos de la dirección que desea seguir.»

 Los principios de ataque y defensa siempre deben estar supeditados a nuestra conveniencia y sobre todo a las circunstancias.

«El enemigo no debe saber dónde nos proponemos librar batalla, porque, si no lo sabe deberá estar preparado en muchos frentes diferentes. Y eso dividirá sus fuerzas.»

 La incertidumbre de no saber por donde va a ser atacado obliga al oponente a dividir su atención y sus fuerzas. Podemos aprovechar esta situación para efectuar ataques sorpresa concentrando nuestras fuerzas en un punto más débil.

«Si se prepara en primera línea, su retaguardia será débil, si se prepara en su retaguardia, su vanguardia será vulnerable. Si se prepara a la izquierda, la derecha será débil y viceversa. Y si se prepara en todas partes, será vulnerable en todas partes.»

 Por esta razón, en un combate de Judo es importante efectuar todo tipo de ataques en todas direcciones y a diferentes niveles. Con ello lograremos desviar la atención del oponente y crear aberturas en su defensa.

«Aquel que dispone de pocos efectivos debe prepararse contra el enemigo; el que dispone de efectivos abundantes obliga al enemigo a prepararse para él.»

 Todo aquel que está bien preparado para afrontar una competición se siente seguro y obliga al oponente a tener que prepararse mejor si quiere vencerle. Lo débil atrae a lo fuerte y lo fuerte repele a lo débil.

«Si el enemigo es numeroso, podemos impedirle atacar. Descubre los planes del enemigo y sabrás la estrategia más eficaz. Provócalo y averigua el esquema de sus movimientos. Determina su posición y averigua dónde tendrá lugar el combate. Ponlo a prueba y trata de averiguar sus puntos fuertes y sus puntos débiles.»

No hacen falta comentarios.

«Cuando ha logrado una victoria, no repita nuevamente la misma táctica, sino que, respondiendo a las circunstancias, modifique sus métodos hasta el infinito.»

 Tanto en Judo como en la guerra ser previsible es ser vulnerable. No ataque más de dos veces seguidas con la misma técnica.

«Así como el agua no presenta una forma permanente, no existen en la guerra condiciones permanentes.»

 Hay que tener siempre presente que nunca hay dos combates iguales. Hay que adaptarse y cambiar.


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