sábado, 4 de febrero de 2012

SHIN - Kan-geiko y Shochu-geiko

    El Judo nació de nuestro instinto de protección y conservación. La defensa puede decirse que es completa si garantiza la victoria sobre el enemigo, por lo que se necesita mantener en buen estado el cuerpo y el espíritu.

    Para conseguir esto, en Japón, utilizamos cuatro métodos: Kata, Randori, conferencias y el Mondo (preguntas y respuestas entre profesor y alumno). El Randori es un ejercicio en el que dos rivales se enfrentan amistosamente entre sí utilizando las técnicas permitidas. Es un entrenamiento muy flexible que va desde la práctica convencional (Yaku-soku-geiko) a la competición (Shiai).

    Un Randori termina cuando uno o ambos practicantes están cansados y se puede variar el número de Randori que se pueden hacer en un entrenamiento, aunque una docena de ellos suelen ser suficientes para un Judoka bien entrenado. Una característica del Judo es el entrenamiento especial de Randori durante treinta días, dos veces al año, una vez en medio del verano y el otro en medio del invierno.

    El Shochu-geiko se lleva a cabo durante los días más calurosos del verano, mientras que el Kan-geiko empieza a las 4 de la madrugada, las horas más frías de invierno. Este tipo de entrenamiento es verdaderamente eficaz, como puede verse en las lecturas de los discursos que el maestro Kano llevó a cabo durante estos ejercicios, lo que hizo hasta poco antes de su muerte.

    Es cierto que el Kan-geiko hace más daño que bien a los que están enfermos o demasiado débiles, pero para aquellos que están sanos el caso es muy diferente, ambos no pueden obtener los mismos beneficios.
 
Nadie va a tener éxito en cualquier cosa que se proponga en este mundo si no fortalece su cuerpo y su espíritu, esto no solo ya por su propio interés, sino también por el de su familia y el de otros miembros de su propio país. Para lograr esto usted debe estar preparado para soportar el frío, el calor, el dolor y el estrés.
 
Para encontrar la fuerza para superar todo esto es igualmente esencial tener un espíritu que se niega a ser intimidado por ninguna dificultad. Esta fuerza y este espíritu sólo pueden obtenerse mediante el entrenamiento continuo.

    De hecho, es difícil encontrar en sí mismo el poder para resistir el intenso frío o el calor ardiente si usted no desarrolla esta habilidad mediante el tipo de entrenamiento del que hemos hablado antes.
 
En este espíritu, el Kan-geiko desarrolla en nosotros una fuerza que nos hace olvidar el dolor y el sufrimiento y crea un espíritu que hace frente a cualquier dificultad. No hay que confundir el Kan-geiko con un simple ejercicio de proyecciones, luxaciones o estrangulaciones. Al contrario, este ejercicio le ofrece una gran oportunidad de entrenar su cuerpo y su mente. Durante estos 30 días debemos que recordar que la posibilidad de realizar algunas acciones esenciales en nuestra vida puede depender del uso que hagamos de esta oportunidad.

    Hablemos ahora del Shochu-geiko. Ahora estamos en el primer día de Shochu-geiko y voy a tratar de explicar en pocas palabras por qué fue creado en el Kodokan. Algunos dicen que el entrenamiento de verano es inútil. Para la gente común el verano es un buen momento para viajar o ir a centros turísticos. Algunas personas también creen que elegir sólo las horas más calurosas del día para hacer este ejercicio puede aportar más daño que beneficio.

    Otros sostienen que la falta de adaptación a la temperatura da lugar a resultados que están lejos de ser saludables. Siempre son las mismas consideraciones que se oponen tanto al  Kan-geiko como para el Shochu-geiko. Sin embargo, el Shochu-geiko no se puede imponer a aquellos que están débiles o enfermos, a los cuales este tipo de entrenamiento no está recomendado. Pero si se siente capaz de soportarlo participe. Si usted necesita hacer un viaje, hágalo, pero si está sano, y no necesita viajar, participe en estos entrenamientos.

    Es cierto que el verano es muy caluroso, pero incluso si el calor insoportable de Tokio nos debilita, ganaremos si tenemos la voluntad de resistir. Ojalá que este espíritu pudiera ser inculcado al mayor número posible de hombres y mujeres, descubrir la manera de soportar el calor y el sufrimiento. A mí me parece que hacen el ridículo aquellos que se pasan el día buscando refugio para el calor del verano. Recomiendo a todo el mundo el participar en estos entrenamientos, se sentirán felices de venir a entrenar y de ver que esta práctica es útil en sus vidas. El segundo beneficio de Shochu-geiko emerge después de una práctica diligente de 30 días. Si es incapaz de llegar al final, salvo por razones imperiosas, se le considerará como una persona débil, sin carácter y negligente hacia la propia salud.

    No se puede pedir a una persona enferma o débil lo mismo que a un hombre sano, por lo que sólo los débiles y los enfermos tendrán justificación si no completan los 30 días de entrenamiento. Pero el que por propia negligencia interrumpa el entrenamiento, ni siquiera por un día, será reprochado por su incapacidad de mantener el cuerpo y la mente sanas y perderá el derecho a recibir el diploma de práctica asidua.

    Por lo que respecta a los holgazanes está en su naturaleza no conseguir nada. Se puede decir que los que completan este entrenamiento de 30 días evidencian tener una buena condición física y también demuestran que son inmunes a la negligencia y a la pereza. El Shochu-geiko es una prueba en la que una persona puede comprobar si es fuerte. En cuanto a la juventud alocada de hoy, mejor se abstengan de utilizar cualquier excusa en el Shochu-geiko.

M. Arima 7 º Dan
Revista  Oficial del Kodokan de Tokio
vol.5 n º 2  15/03/1955

 

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